Crecimiento economico continuo: La gran falacia del sistema actual.

Desde que en el año 2007-2008 se desencadeno la crisis actual mucho se ha hablado sobre como tratar de resolverla y regresar de nuevo a la dinámica de crecimiento económico generador de “riqueza y bienestar para todos”.

Crecimiento economico.En estos dos años se han intentado diferentes maneras de recuperar el ansiado statu quo de que la crisis actual pareció despojarnos. Copiosos rescates, estimulos económicos multimillonarios, refinanciaciones masivas de hipotecas, guerra de divisas… pero nada parece hacernos regresar a nuestro paraíso de economia en constante crecimiento.

De nuevo saltaron a la palestra los seguidores de los ya desaparecidos Hayek y Keynes con los postulados de las dos diferentes escuelas que ambos representan y que han influenciado de manera sustancial la economía del siglo XX.

Para los que no estén familiarizados con estas dos maneras diferentes de entender la economía implemente decirles lo siguiente, a manera de aclaratorio:

Es conocida la diferencia conceptual y teórica entre Hayek y Keynes. Para el primero, las libertades individuales son importantes, y una intervención estatal no debería estar encaminada en estimular o desestimular la economía, sino en crear un conjunto de reglas, bajo el cual las decisiones libres de cada persona lleven a  un resultado socialmente deseable. Para el segundo, una intervención activa del estado por medio de una política macroeconómica anti cíclica es necesaria para regular y controlar los ciclos económicos.

De manera simplista podemos decir que mientras Keynes abogaba por el intervencionismo del Estado en la economía, Hayek se erigió en defensor del liberalismo considerando mas idóneo dejar que el mercado se auto regulase a si mismo.

Economistas como Franco Modigliani, Albert Ando, los premios Nobel Milton Friedman y Edmund S. Phelps, el neozelandes A. W. Phillips, Paul Samuelson y muchos otros propusieron sus ideas económicas durante todo el siglo XX y hablaron sobre las relaciones entre la inflacion y el empleo, el comportamiento de los consumidores, las hipótesis de la “renta permanente”, la funcion del consumo, el “homo economicus”, la estanflación, la oferta monetaria, la política presupuestaria y otros muchos conceptos que no vamos a detallar en estas líneas pues no es el propósito de este escrito el llevar a cabo un ensayo técnico sobre teorías económicas ni los logros y los defectos de unos y otros.

Crecimiento economico y de la poblacion.Sin embargo, lo que si queremos hacer constar aquí es que unos y otros parecían tener en común un concepto central en todos sus postulados: la economía se basaba en el crecimiento continuo.

Y esto del crecimiento continuo ¿Qué quiere decir? ¿En que consiste?

El “crecimiento” así como se ha venido llamando, consiste en la expansión permanente de la economía global, con cada vez más personas atendidas, más dinero cambiando de manos, y mayores cantidades de energía y bienes materiales fluyendo a través de ellas. Y esto, ni mas ni menos es lo que alimenta la economía y la hace funcionar pera, se supone, el beneficio de todos.

Asi pues, toda la energía que alimenta el sistema económico actual, base de nuestro paradigma fundamental, esta en este crecimiento continuo y, muchas veces, exponencial y todas las teorías económicas elaboradas para manejar el sistema económico estan apoyadas en el por lo que solo resultaran validas para contribuir de manera eficiente a la resolución de las situaciones que se produzcan siempre y cuando este crecimiento continuo exista.

¿Qué pasaría si el crecimiento se detuviera? Pues sencillamente que ninguna de las teorías que tratan de entender y resolver los desajustes que se producen en nuestras economías tendrían validez y por tanto nada de lo que esta sucediendo podría resolverse y regresar a su modo de funcionamiento habitual tal y como lo conocemos.

Utilizacion industrial de los recursos naturales.En otras palabras. La economía actual esta basada en el crecimiento continuo que es el que genera riqueza y bienestar. Una vez que este se detiene, la economía, tal y como la entendemos hasta ahora, deja de generar riqueza tal y como la concebimos ahora y las teorías y medidas tendentes a hacerla funcionar de nuevo estan, inevitablemente, abocadas al fracaso. La economía basada en el crecimiento deja de ser efectiva porque el crecimiento se detiene y resulta imposible volver a activarlo de nuevo desde la propia economía.

Durante los últimos dos siglos, el crecimiento fue prácticamente el único índice de bienestar económico. Si la economía crecía había empleos y las inversiones daban altos rendimientos. Cuando la economía temporariamente paró de crecer, tal como ocurrió durante la “Gran Depresión”, se produjeron sangrías financieras.

Asi pues parece ser que no es la economía la que genera crecimiento sino este ultimo el que hace funcionar a la economía y cuando el primero se detiene la segunda, tal y como la concebimos, deja de funcionar.

Y eso es lo que esta sucediendo con la crisis actual, que el crecimiento continuo se ha detenido.

Muchos analistas financieros apuntan hacia profundas anomalías internas de la economía, asumiendo que las amenazas inmediatas que impiden retomar la senda del crecimiento económico, son solamente los niveles sobreexcedidos e impagables de las deudas públicas y privadas, y el estallido de las burbujas inmobiliarias. La suposición general es que, con el tiempo, una vez que estos problemas puedan solucionarse, las tasas de crecimiento repuntarán nuevamente. Pero los analistas generalmente no toman en cuenta factores externos a la economía financiera, que hacen que sea casi imposible la reanudación del crecimiento económico convencional. Esta ya no es una condición temporaria sino permanente.

Hay tres factores principales que claramente surgen en un contexto de crecimiento económico:

  • El agotamiento de importantes recursos, incluyendo combustibles fósiles y minerales.
  • La proliferación de impactos ambientales como consecuencia de la extracción y uso de los recursos (incluyendo la quema de los combustibles fósiles), que con un efecto bola de nieve provocan aumentos de los costos de dichos impactos en sí mismos, más los esfuerzos para prevenirlos y mitigarlos.
  • Las perturbaciones financieras causadas por la incapacidad de nuestros sistemas monetarios, bancarios y de inversiones, para ajustarse tanto a la escasez de recursos como al aumento de los costos ambientales, y su incapacidad para sostener los enormes volúmenes de deuda pública y privada que se generaron en las últimas dos décadas, dentro del contexto de una economía cada vez más restringida.

Más allá de la tendencia que tienen los economistas para enfocarse solamente en el último de estos tres factores, en los recientes años es posible apuntar literalmente hacia miles de eventos que ilustran cómo los tres factores interactúan y golpean a la puerta cada vez con más fuerza.

No todo lo que influye en el crecimiento es de naturaleza financiera. Es mas, en estos momentos se hacen mas relevantes las circunstancias no financieras en la detención del crecimiento.

Poblacion mundial.La población humana creciendo exponencialmente luchando por aumentar su nivel de consumo per capita en un planeta finito y fragil cuyos recursos son limitados sin duda puede traernos en un futuro no muy lejano circunstancias directamente relacionadas con esta progresiva escasez de recursos que sin ser de índole financiara si pueden influir de manera impactante sobre nuestro crecimiento, base de nuestro sistema económico actual.

Pero además de estas circunstancias de índole no financiera existe otra de índole financiera como la acumulación de deuda de estas ultimas décadas que ha creado las condiciones para que se produzca la crisis actual financiera que ya vemos por todas partes, y que tiene el potencial en sí misma para generar gran inestabilidad política y miseria humana.

El resultado es la acumulación de factores financieros y no financieros que contribuyen a la creacion y desarrollo de una “tormenta perfecta” de varias crisis convergentes, que en conjunto representan un punto importante, un hito, en la historia de nuestra especie. Somos testigos y participantes de una transición desde décadas de crecimiento económico, hacia décadas de contracción o, por lo menos, de estancamiento económico.

Nos hemos acostumbrado tanto a un crecimiento continuo  que hemos llegado a considerar esta circunstancia como algo normal sin tener en cuenta que era realmente algo totalmente excepcional y se nos hace difícil recordar que, de hecho, es solo un fenómeno bastante reciente en la historia de la especie humana.

Durante los últimos miles de años los imperios surgían, se desarrollaban y desaparecían y lo mismo sucedia con la actividad económica que avanzaba y retrocedía. Pero la característica general era que la actividad económica global se expandía muy lentamente, y con retracciones periódicas. Sin embargo, un fenómeno muy concreto y reciente contribuyo a que esta actividad económica alcanzase una velocidad y una escala sin precedentes en la historia de la humanidad durante los dos últimos siglos y fue la aparición de los combustibles fósiles. Hemos aprovechado la energía que nos proporciona, junto a otras mas como el carbón y el gas natural para construir y utilizar un sinfín de maquinas, transportes, comunicaciones, redes eléctricas, etc. Y en base a ello hemos creado nuestra moderna sociedad industrial. Mediante este proceso de “única vez” de extraer y quemar cientos de millones de años de energía solar almacenada químicamente, hemos sufrido la alucinación de creer que habíamos logrado crear lo que parecía ser “la máquina del crecimiento perpetuo” y hemos tomado lo que era en realidad una situación única y excepcional como algo permanente que dimos por sentado, y así nos pareció que todo esto se trataba de algo totalmente “normal”.

El reconocimiento de este momento histórico se hace esencial para nosotros como individuos y como especie. Hemos llegado al final de una era que es la de la expansión económica basada en los combustibles fosiles, y los esfuerzos de los políticos y economistas persiguiendo un crecimiento que parece comenzar a evadirnos equivale a una obstinada fuga de la realidad. Estamos ante la llegada de una era en la que la pauta principal es la de una economía sin crecimiento y se hace critico el que los lideres mundiales estén bien informados de acuerdo a la realidad concreta actual y comiencen a propiciar la implantación de cambios y medidas adecuadas e imprescindibles en los sistemas actuales. Podemos sobrevivir al final del crecimiento y evitar una tragedia histórica de proporciones impensables, pero sólo si reconocemos lo que esta realmente sucediendo y actuamos en consecuencia.

Las economías son sistemas, y como tales, al menos en cierta medida siguen reglas análogas. Los sistemas nacen, crecen y se agotan y esto suele estar relacionado con lo que utilizan para alimentarse. Cuando el sistema dispone de un “alimento” adecuado y abundante crece rápidamente y su crecimiento se estabiliza a medida que ese alimento se hace menos abundante hasta que, si lo que alimenta el sistema se vuelve escaso, llega su contracción o total desaparición. El alimento de nuestro sistema económico son los combustibles fosiles.

Cenit del petroleo

Sin embargo, la mayoría de los economistas no ven las cosas de esta manera, posiblemente porque las actuales teorías económicas fueron formuladas durante el anómalo período histórico de crecimiento sostenido, el cual está ahora terminando. Los economistas nada más generalizan a partir de la experiencia: Ellos se apoyan en décadas de crecimiento sostenido del pasado reciente, y de manera muy simplista proyectan esa experiencia en el futuro y tratan de explicar la inmunidad de las economías modernas de mercado a estos limites de todos los sistemas con dos conceptos: la sustitución y la eficiencia.

La sustitución implica que cuando un recurso se vuelve escaso su precio aumenta y esto supone un incentivo para que los consumidores del recurso encuentren un sustituto mediante la investigación, la invención, la creación de nuevos recursos, etc. Mientras que la eficiencia implica hacer mas con menos mediante la mejora en el rendimiento.

Sin embargo, aunque encontrar sustitutos para recursos que se agotan y aumentar la eficiencia son sin lugar a dudas las estrategias de adaptación más eficaces de las economías de mercado la pregunta que no parece tener una respuesta muy adecuada es la de que cuánto tiempo podrán continuar funcionando dichas estrategias en el mundo real, que ha demostrado regirse más por las leyes de la física que por las teorías económicas en el que algunas cosas no tienen sustitutos, o estos son demasiado caros para ser rentables en términos económicos, o no funcionan de manera eficiente o no pueden ser producidos con la suficiente rapidez en relación con su necesidad inminente y en el que la eficiencia sigue el principio de rendimientos decrecientes, es decir, cada vez el costo para mejorar la eficiencia aumenta mientras esta disminuye hasta hacer el proceso prohibitivo.

La crisis económica que comenzó en 2007-2008 resulta, dentro de este contexto, totalmente inevitable, y marca una ruptura permanente con respecto a las décadas anteriores, período durante el cual la mayoría de los economistas adoptó la visión irreal de que el crecimiento económico perpetuo es necesario, deseable, y además perfectamente posible de mantenerse en el tiempo. Pero en la actualidad ya han aparecido barreras infranqueables a dicha expansión económica, y estamos colisionando con dichas barreras.

Esto no quiere decir que los EE.UU. o el mundo entero nunca más verán otro trimestre o año de crecimiento respecto al trimestre o año anterior. Sin embargo, los golpes se hacen secuenciales y encadenados unos con otros, y la tendencia general de la economía (medida en términos de producción y consumo de bienes reales) estará al mismo nivel o en descenso, pero no en ascenso a partir de ahora.

Tampoco será imposible para cualquier región, nación o empresa continuar creciendo por un tiempo. En un análisis final, sin embargo, este crecimiento será conseguido a expensas de otras regiones, naciones o empresas. A partir de ahora, sólo un crecimiento relativo es posible: La economía mundial está jugando un juego de suma cero, con un premio cada vez más chico a repartirse entre los ganadores.

Asi pues la era del crecimiento continuo parece estar llegando a su fin y la crisis actual parece ser tan solo el aviso que la sociedad humana esta recibiendo para, basándose en el análisis real de los hechos, y en lugar de aferrarse al viejo sistema en descomposición, adelantarse a los acontecimientos venideros y emplear sus recursos y esfuerzos disponibles en la planificación y el establecimiento de medidas que nos ayuden a realizar la transición minimizando los inconvenientes.

Veremos lo que el futuro inmediato nos depara y como la especie humana maneja este reto sin precedentes, tanto por su intensidad como por su rapidez.

Actualizamos este articulo el 26 de marzo de 2012 añadiendo a continuacion un corto video que explica todo esto de una manera clara y, en nuestra opinion, contundente.

¿Y usted que opina? Dejenos su opinión. Nos interesa.

Para saber mas sobre el tema:

El fin del crecimiento.

El crash course.

El mundo ante el cenit del petróleo.

El colapso.

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9 respuestas a Crecimiento economico continuo: La gran falacia del sistema actual.

  1. José dijo:

    Concuerdo con el razonamiento de que no es posible crecer en forma indefinida, en un planeta con recursos definidos. Y dejo la aclaración que el principal límite que tenemos está en la energía.

    La pregunta que habría que tratar de contestar, es: ¿por qué el sistema económico no funciona si no crecemos?

    Hay dos factores que impulsan el aumento del consumo de energía. Uno de ellos es el aumento de población, y el otro es el aumento del PBI.

    Vamos a hablar de dos niveles de PBI. Hay un nivel de PBI a partir del cual, las poblaciones tienden a estabilizar. Llamemosle PBI de Estabilización de la Población (PEP).

    Hay otro nivel de PBI, a partir del cual se estabiliza el consumo de energía por habitante, independientemente de que el PBI siga aumentando. Llamemosle PBI de Estabilización del Consumo de Energía (PECE).

    El PEP es mucho mas bajo que el PECE. El PEP está alrededor de los 10.000 dólares anuales por habitante. El PECE está cerca o en algún caso, por encima de los 20.000 dólares anuales por habitante.

    Por supuesto, estos números son estimaciones sacadas de analizar el PBI de muchas poblaciones, en relación con el aumento de sus poblaciones, y con el aumento del consumo de energía por habitante.

    Varía de un país a otro, y de una cultura a otra. Pero están alrededor de esos valores de PBI.

    Hay aproximadamente 1000 millones de habitantes en la tierra, cuyo PBI ha llegado al PECE, y por supuesto han superado el PEP. Y hay otros 1000 millones que han llegado o se están arrimando al PEP.

    Una vez llegado al PECE, el crecimiento del PBI, se da sin aumentos ulteriores del consumo de energía por habitante.

    Si todo el mundo hubiera llegado a ese nivel de PBI (el PECE), no aumentaría el consumo de energía por habitante, no aumentaría el número de habitantes ya que el PEP es menor, y esto ocurriría, AUNQUE EL PBI POR HABITANTE SIGUIERA CRECIENDO.

    Esto ocurre en los países desarrollados. Y ocurre porque el aumento de PBI se orienta crecientemente a los servicios, a la cultura, al desarrollo de conocimiento.

    En realidad, en los países desarrollados, el consumo de energía por habitante tiende a bajar. Pero también ellos trasladan las actividades industriales a otros países y es difícil medir como sería si no fuera así.

    De todas maneras, hay razones para pensar que aún cuando las producciones industriales permanecieran en dichos países, el consumo de energía por habitante se estabilizaría y eventualmente bajaría.

    Supongamos, aunque realmente no es viable, que la población ACTUAL DE LA TIERRA llegara en su totalidad al PECE. No seguiría aumentando el consumo de energía.

    Si lográramos llegar a ese punto, y lográramos fuentes de energía que sustituyan al petróleo, estaríamos en situación estable.

    La realidad muestra sin embargo, que la producción de energía, con las tecnologías actuales, no permitiría llegar a toda la población del mundo al PECE.

    Pero todavía sigue sin contestar la pregunta ¿por qué el Sistema económico no funciona si no crecemos?

    La razón es, que funcionamos en un régimen de competencia. No podemos evitarlo, porque esto no es un invento del Sistema Económico. El sistema económico solo lo aprovecha. Es un invento de nuestros genes.

    Hemos sido seleccionados, al igual que todos los animales de la tierra “por nuestra capacidad competitiva”.

    Como funcionamos en un régimen de competencia, crecientemente “hacemos más”, utilizando menos mano de obra. Si no creciera el PBI, aumentaría continuamente la desocupación. Centrifugaríamos gente del sistema económico.

    Si esto ocurriera se volvería crecientemente inviable la sociedad.

    ¿Entonces no tenemos solución?

    Necesitamos encontrar fuentes de energía que sutituyan al petróleo rápidamente, ya que el flujo actual del petróleo, que parece estar pasando por un pico, no es capaz de suministrar la energía necesaria para llegar al PECE.

    Si lo logramos, no solo lograremos una sociedad estable. Una vez llegados al PECE, las poblaciones tienden a disminuir, y la situación dejaría de estar tan al límite.

    ¿Lo conseguiremos? La pelota está en el campo de la política y en el campo de la ciencia.

    Saludos

  2. Paco dijo:

    Muy bueno el articulo y muy bueno el comentario al mismo que hace Jose.
    Un saludo

  3. Jaime dijo:

    Estoy convencido de que estos funcionarios teóricos, no tienen idea de lo ke ocurre, acá abajo en el piso, están tan encumbrados con sus teorias, quee se les olvida voltear a ver al pueblo, donde está la realidad, conozco las teorias de Keynes, ke aconseja inflación , o sea imprimir billetes a lo bestia, o sea inventar dinero, en los paises donde lo han hecho ha traido desastrosos resultados, y las de Hayek, que amarra y nulifica el desarrollo, lo peor de todo es de que pasa frente a sus ojos sin darse cuenta de que antes, dice el artículo teniamos un crecimiento galopante y luego vino la crisis, y quien está en el caso contario,? pues los chinos, los japoneses, los coreanos, los hindús, malayos, etc. etc. en una palabra los asiáticos, con sus monedas baratas, lo mismo que hacia España con su peseta, hay que recordar como quedó España después de la guerra civil, que pronto se les olvidó, la peseta fue la piedra angular que unió al pueblo con el gobierno y se dedicaron a reconstruir el país y que país, porque ya no exportan, porque ha disminuido su turismo, porque han reducido sus exportaciones e ingresos? por la pedanteria de tener el euro, que es una víbora que los tiene aprisionados y cada vez los aprieta más y más hasta que los ahogue, ah!! pero una moneda mas cara que el dolar y eso de que les ha servido ? para la incompetividad y por lo tanto, pues para el desempleo, y de estarse culpando unos sectores a otros.
    Que les dijo José Luis Rodríguez Zapatero, en aquella reunión, si no pueden apoyar con el blindaje a España ? al carajo el euro y volvemos a la peseta, a lo que le respondieron, no, no, no espera, que le tendrán miedo a España y a su desarrollo ? claro que si.
    Igual ha pasado en la industria automotriz de los EEUU, Francia, Italia, Alemania, etc. allá en las alturas de los rascacielos donde están los magnates que dirigen esas monstruosas empresas no saben lo que ocurre acá abajo y su vanidad, los ha hecho hacer puras pendejadas de coches ineficientes, malos y caros, por eso los japoneses, los chinos y los coreanos, que ironia son los que aprendieron de los gringos y ahora son los que les venden coches para que ellos simplemente los distribuyan.
    Vanidad de vanidades
    Será casualidad que los 12 paises de la comunidad económica europea, estén en crisis? Ah!, pero los funcionarios de los gobiernos, todo lo quieren arreglar con discursos y no dan una, pero que tal ganan y cobran sueldazos?
    Saludos

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  7. Juan dijo:

    Este articulo me ha dejado impresionado y me pone muy feliz… ¿por qué feliz? porque talvez es el fin de el capitalismo, no como sistema económico, sino ideológico, tal vez empezaremos a ver las cosas realmente importantes si el ciclo de el materialiso llega a su fin; esto empezó con el ascenso al poder de la burguesia que se vio favoracida por la invención de industrias y combustibles fóciles, tal vez esté a punto de acabar esta era, solo es posible de esta forma, mediante una crisis economica que nos restriegue en la cara que nustro sistema no funciona.

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